ABSTRACT
El texto aborda dos fases en el desarrollo del teatro filipino durante el periodo de ocupación estadounidense. En la primera fase, que abarca de 1898 a 1907, los dramaturgos hispanofilipinos se centraron en la lucha por la independencia y utilizaron el teatro como una forma de militancia política. A través de obras simbólicas y alegóricas, denunciaron la ocupación española y la posterior invasión estadounidense. Se emplearon estrategias de disimulo y evasión para evitar la censura y transmitir su mensaje subversivo al público. En la segunda fase, de 1907 a 1934, se produjo un cambio en el discurso dramatúrgico hacia el nacionalismo cívico y la filipinización. Los dramaturgos ilustrados, que formaban parte de la clase dirigente, representaban la nación a través de conflictos familiares y tramas románticas. Aunque se adaptaron a la ocupación estadounidense, su ambivalencia reflejaba la tensión entre su pasado español y su tradición filipina. En esta etapa, se utilizó el teatro como estrategia cultural para resistir la ocupación.
