ABSTRACT
Durante las primeras décadas del siglo XX, en el ámbito musical hispanofilipino las manifestaciones estéticas se vieron influenciadas por factores políticos, éticos y raciales. A pesar de que los autores filipinos comenzaron a liderar el campo escénico y musical, sus obras seguían todavía el formato europeo. La llegada de sonidos y bailes de origen norteamericano, como el ragtime y el jazz, generó un choque cultural. En el teatro lírico, las lenguas vernáculas se utilizaron como herramienta de unificación cultural ante la intervención estadounidense, pero se mantuvieron las formas europeas de la zarzuela y la opereta. En el cine, se exhibieron las primeras películas mudas en 1897 y la influencia norteamericana propició el desarrollo del comercio cinematográfico. En cuanto a la música doméstica y privada, pese al dominio del jazz y los ritmos norteamericanos, existieron musicalizaciones de textos y poemas importantes en español.
