ABSTRACT
Los análisis desarrollados a lo largo de esta obra nos han llevado, tanto a los editores como a los autores, a ciertas reflexiones compartidas sobre las relaciones de discurso. Quizás la conclusión más relevante a la que llegamos (desde la hipótesis y el enfoque de partida) es confirmar que no es posible atender ni describir completamente las relaciones de discurso si no se establece una aproximación que tenga en cuenta la naturaleza poliédrica de la arquitectura textual y permita superar la mera dependencia oracional. El discurso es un producto comunicativo del hablante que ajusta su intención a su receptor y a lo que espera de él. Planifica la carga informativa del mensaje, su objetivo persuasivo y el juego enunciativo. Todo ello se utiliza para marcar el progreso de la información siguiendo una jerarquía de relevancia. La organización argumentativa (argumento-conclusión) interacciona con ella, así como la determinación de las voces en el discurso. Así se constituye el entramado que llega al oyente y que este entiende de manera global, integrando la aportación de todos sus componentes. De ahí que la mirada y la explicación del lingüista deba ser también poliédrica e integrada, ya que la relación entre los componentes no solo afecta a sus partes, sino que incorpora las dimensiones y planos que intervienen en el proceso.
